viernes, 2 de agosto de 2013

Flores venenosas


Y un día, te vi cruzar la calle con ella, de la mano, te vi con esa sonrisa gigante, que hace mucho no tenias, por ahí decían. Te vi diferente, quizás esta vez, como una espectadora de la ultima fila, te vi desde lejos, y desde allí se notaba tu libertad.
Podría haberme parado en frente tuyo, y preguntarte porque no luchamos por el amor, porque dejamos que la distancia nos consumiera, porque permitimos que los errores fueran mas grandes que los perdones, podría haberte gritado que te odie por mil noches, por cada lagrima que por ti surgió en mi piel, por cada partícula de mi alma que corrompiste, hasta dejarla hecha pedazos, como hiciste con mi fe e inocencia. Podría haberte besado, luego de todos los gritos y acusaciones, igual que lo hacíamos los dos luego de una pelea o desacuerdo entre nosotros, podría haberte abrazado tan fuerte, que hasta tus huesos sentirían mis "te extraño", hasta tu piel se daría cuenta de cuanto me hiciste falta por las noches, hasta tu corazón se hubiera dado cuenta que te espere cada minuto y segundo del tiempo. Podría haberte dicho al oído, un sencillo: "te amo" y después de esas pequeñas palabras, podría haber pronunciado tu nombre, como nunca antes me lo permití, porque me hacia recordar a tu historia y tu inigualable forma de ser. Podría haber dicho tu nombre. Porque, decir "te amo", no era igual a decir "te amo..." y tu nombre al final de esa oración, eso era algo mas personal, que indicaba que eras mi dueño, que marcaba un encuentro intimo, algo regalo, una predilección, no una frase al azar, una oración con dedicatoria, y no solo una "oración"; un "te amo". Podría haberte preguntado que habías hecho en todo ese tiempo que no supe nada de ti, podría haberte sonreído, podría haberte dicho "Que lindo sos" y tu nombre al final, de vuelta: siempre con tu nombre al final, porque eso es tuyo, y yo soy tuya enteramente, en cuerpo, en pensamientos y en alma. Podría haber hecho todo eso, y mucho mas. Pero no lo hice. No hice nada, no exprese ninguna mirada celadora, no mire con deseo tus manos, no te hable, ni pronuncie ni la mitad de una palabra. Solo te vi, allí, tan lejano como siempre, pero ahora, aun mas, porque no eras mio ni en fantasías, ya eras de ella, de ella y de nadie mas. No podía arrebatarte, no podía ir allí y reclamarte, porque no eras mio, eras de ella. Una flor mas bonita en el jardín de tu paraíso, que olía mejor que yo, que se veía mas radiante, que era mas vital que yo, que era mas bien una flor entre las paginas de un libro olvidado. Ella era, al fin y al cabo, tu flor favorita. Te vi, pero tu no me viste, y todos esos pensamientos pasaron por mi mente en simples segundos, pero no hice nada de lo que pensé, ni sentí, no hice absolutamente nada, quizás en un mundo paralelo, donde nuestras vidas aun siguen en el mismo camino, tal vez allí, en un mundo donde el pasado no condena y la espontaneidad reina, tal vez allí, podría haber ido hacia ti y haber dicho "Hola", pero seria tan triste que, después de tanto, y me refiero a tanto en verdad, lleguemos a un simple saludo, a una simple mirada vaga, a una simple nada, tan triste seria llegar allí, donde un muro atraviesa nuestros cuerpos.
Te vi, pero solo te vi, lejano...no me entrometí esta vez, te deje allí, sin miramientos, no fui hacia ti como en viejos tiempos. Tal vez, porque comprendí, y el tiempo me ayudara a aceptar esta idea: Estas donde tienes que estar. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario