sábado, 22 de febrero de 2014
Sillón verde
Desde esa noche, en que te espere, y te espere, en el sillón verde oscuro, casi tan oscuro como la oscuridad de esa noche lluviosa, esa noche que me vi a misma esperando, con los pies desnudos y cansados, con la cabeza gacha, sometida a una espera desesperada, me di cuenta de algo. Me corrompés; desde hace meses que venís y te vas, aunque se que estás, pero eso quizás lo haga más engañoso. No se que esperar de la codicia de tu sexualidad, propia de tu género, me abrazás fuerte y nos vamos llevando mal detrás de esos besos en la pared, que la ensucian y que dejan marcas. Tu pasado te juzga, te pone a prueba; una vez me prometiste que no ibas a volver a ese ser que eras, pero que ahora arrebata contra el hoy, y te vuelve casilleros atrás, volvés a esa esencia que nunca se va a borrar, de malas trampas, de amor falso, de botellas vacías, de bocas ajenas, de elegantes mentiras. Tu pasado te juzga, yo no. Te vas a la decadencia, pero me llevás con vos. No quiero ser ese peso de más en la espalda, un tripulante pasajero, si querés dejame acá, cuando vuelvas entre medio de esos hielos y licores para matar el tiempo en esas noches de juegos de seducción, cuando vuelvas, pasame a buscar, yo voy a estar. Y ahí te permito la codicia, te permito dejar las paredes sucias y romperme el corazón, porque no vamos a estar ligados el uno con el otro. No vamos a ser nada, voy a ser un boca o algo contra lo que te podés lamentar. Pero no me digas te amo. No me prometas nada. No ilusiones con elegancia y destreza, porque esa vez voy a estar lejos de vos, aunque te tenga de frente. Y, como me corrompés, te espero, te amo, te necesito, te anhelo. Y estoy tan loca de atar que te permito que me lleves con vos hacia la decadencia misma, hasta los infiernos y vicios más oscuros. Hace de mí lo que quieras. Somos ese espejo de polos opuestos, en donde nos miramos y nos comemos a besos, pero también desmenuzamos nuestras almas mismas, desnudamos el ser y quedamos tan expuestos, que siempre, de alguna u otra forma, volvemos a mirarnos y nos volvemos a matar...uno al otro, hasta la eternidad.
Somos trágicos y morimos en la pasión, hay tanta fragilidad acá...porque amamos amarnos y aunque duela nos volvemos a amar.
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