Puertas adentro
Quiero a alguien, que me quiera de puertas adentro.
Quiero a alguien que asimile que mi piel no es perfecta ni bronceada, que mi sonrisa, a veces, se convierte en cara de mala gana o simplemente una cara sin sonrisa. Quiero a alguien que me vea sin moños en el pelo, simplemente con el pelo colgando de mi cabeza, sin adornos ni cepilladas, un cabello desordenado.Quiero a alguien que me vea caminar por la habitación vestida con camisa desabrochada y shorts desgastados que no marcan mi figura, que no se moleste porque mis pestañas están despintadas y mis ojos limpios de delineador negro. Quiero a alguien que me vea comer a la madrugada dulce de leche del tarro, que me vea llorar con películas, que me vea con medias blancas sucias de tanto caminar sin zapatos.
Quiero a alguien, que me quiera puertas adentro, porque puertas afuera, todo es distinto a acá, donde todo se resume a esto:
alguien,
en una cama,
tomando café,
desarreglado
y, a veces, llorando.
Entonces, quiero a alguien que me quiera cuando soy yo en mi peor versión, en mi peor estado, en mi peor atuendo, quiero a alguien que quiera a mi ser, nada más que yo, al natural, al desnudo, sin censura. Y, a veces, llorando.
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