sábado, 22 de febrero de 2014

Sillón verde


Desde esa noche, en que te espere, y te espere, en el sillón verde oscuro, casi tan oscuro como la oscuridad de esa noche lluviosa, esa noche que me vi a misma esperando, con los pies desnudos y cansados, con la cabeza gacha, sometida a una espera desesperada, me di cuenta de algo. Me corrompés; desde hace meses que venís y te vas, aunque se que estás, pero eso quizás lo haga más engañoso. No se que esperar de la codicia de tu sexualidad, propia de tu género, me abrazás fuerte y nos vamos llevando mal detrás de esos besos en la pared, que la ensucian y que dejan marcas. Tu pasado te juzga, te pone a prueba; una vez me prometiste que no ibas a volver a ese ser que eras, pero que ahora arrebata contra el hoy, y te vuelve casilleros atrás, volvés a esa esencia que nunca se va a borrar, de malas trampas, de amor falso, de botellas vacías, de bocas ajenas, de elegantes mentiras. Tu pasado te juzga, yo no. Te vas a la decadencia, pero me llevás con vos. No quiero ser ese peso de más en la espalda, un tripulante pasajero, si querés dejame acá, cuando vuelvas entre medio de esos hielos y licores para matar el tiempo en esas noches de juegos de seducción, cuando vuelvas, pasame a buscar, yo voy a estar. Y ahí te permito la codicia, te permito dejar las paredes sucias y romperme el corazón, porque no vamos a estar ligados el uno con el otro. No vamos a ser nada, voy a ser un boca o algo contra lo que te podés lamentar. Pero no me digas te amo. No me prometas nada. No ilusiones con elegancia y destreza, porque esa vez voy a estar lejos de vos, aunque te tenga de frente. Y, como me corrompés, te espero, te amo, te necesito, te anhelo. Y estoy tan loca de atar que te permito que me lleves con vos hacia la decadencia misma, hasta los infiernos y vicios más oscuros. Hace de mí lo que quieras. Somos ese espejo de polos opuestos, en donde nos miramos y nos comemos a besos, pero también desmenuzamos nuestras almas mismas, desnudamos el ser y quedamos tan expuestos, que siempre, de alguna u otra forma, volvemos a mirarnos y nos volvemos a matar...uno al otro, hasta la eternidad.

Somos trágicos y morimos en la pasión, hay tanta fragilidad acá...porque amamos amarnos y aunque duela nos volvemos a amar.

No es soberbia, es amor


"Cuando realmente alguien te quiere, no se va, no se aleja, no te olvida."

Difiero. No es verdad, a veces no sucede así. Vaya uno a saber porque, aunque a veces si sepa. Cuando realmente alguien te quiere, o te ama, a veces no se va. A veces se lo llevan. O a veces es la vida misma quién lo aleja, quién lo rapta, quién lo asesina. Pero uno, en cualquier parte del mundo, sigue amando, sigue queriendo. Aunque no esté, aunque no sea recíproco. Uno quiere, uno ama, aunque lo hayan alejado, aunque el otro nos haya olvidado, uno quiere hasta que se cansa, o hasta que guarda en su interior sentimientos que nunca van a poder ser demostrados, porque el otro se fue, entonces los dormimos, los dopamos, le inyectamos música, distracciones, hasta alguna que otra copa, le damos de beber, para hacer de ese sentimiento algo amorfo y minúsculo, para que no viva más, o al menos que se quede quieto en un rincón del corazón. Yo he querido. Y he seguido queriendo aunque me vaya, aunque me echen, aunque me alejen, aunque me olviden, o incluso me obliguen a olvidar. El amor es manipulable cuando el otro no está. Tal vez cueste un largo tiempo, o no, pero podemos ignorar el dolor, y un día somos capaces de levantarnos sin pensar en el otro, y ser libres de esa cárcel, con nombre y apellido. No olvidamos, ignoramos. ¿Y saben porqué? Porque sabemos que nunca el otro va a querernos de vuelta, que nunca a volver de su ida, que se va a seguir alejando, que ya hace rato nos olvido y lo hace cada vez más. Yo he querido y me he tenido que ir. Y creanmé, que he querido de verdad. Entonces difiero que la frase, porque, a veces, por amor, hay que ignorar.

martes, 18 de febrero de 2014

La triste historia de Él que no podía pecar


Escaparse tiene ese gusto a aventurar contra las reglas, a probar lo que está prohibido, a hacerse el rebelde sin causa y jactarse de la diversión o la soberbia que no brinda el no cumplir las normas. Y siento lástima de que Dios no pueda gozar de ese desafiar la autoridad, que no pueda pecar, que no saboree lo que es escabullirse de un superior. Y que no pueda emborracharse y reírse de los santos. Que no pueda ser humano. Porque si tuviera acceso a todo eso, los placeres divinamente prohibidos, yo creo que pecaría de vez en cuando, como nosotros. Pero como es el de la fuerza superior, no hace el amor, ni se emborracha, ni falta a misa, ni se guarda secretos, él no "se equivoca". Capaz por eso es tan refunfuñón, tan organizado, tan recto, tan superficial. Tal vez por eso algunos dejamos de creer en Dios cuando nos hacemos grandes, al mismo tiempo que ya no creemos en Papa noél, porque empezamos a pecar, a entrever el desconocido mundo de lo prohibido, y entonces a la pureza la mandamos a dormir, porque se nos acaba la inocencia, porque dejamos de ser Dios y de creer que alguien puede ser así de santo y brillante. Preferiría que no existiera Dios, como lo pintan, un señor grande y sabio, pero también santo. Preferiría que fuera esa fuerza sobrenatural a la que le pido cosas egoístas, un aura gigante que cubre el mundo que a veces llamamos destino, suerte, o amor. O algo que no tiene nombre. Me la imagino como una aurora boreal, a la que le rezo y hablo. Un amigo imaginario del más acá. Que cruel sería someter a una persona a ser la única autoridad total y, encima, celestial. No poder gozar de los placeres humanos, los prohibidos aunque sea, los mismos que él ha creado. Que injusticia, que soledad, que martirio no poder tomarse una cerveza o bailar en la oscuridad, que martirio no poder enamorarse ni hacer el amor jamás en la vida. Entonces, prefiero que no exista Dios, como ustedes lo pintan, como un señor grande y descalzo que anda por allá en las nubes mirandonos día a día, y a todos a la misma vez, imaginate ser Dios, el potente misterio de la religión, divisar un día a una morena hermosa y no poder invitarla a tomar un trago por la Avenida. Que soledad debe padecer ese ser. Crear cosas que no puede tocar, que no puede saborear, que no puede besar. Ser un Presidente Celestial de los cielos que tiene que reinar en la tierra sin excepción y en términos infinitos. Y cumplir favores de acá para allá, y escuchar a todos, y complacer a todos porque se ofenden. Porque si Dios viviera de la fé, ya sería un mini-Dios en las últimas de las últimas. Sería un Mario Bross, a veces gigante, a veces pequenito. Pero sin princesa. Sin un objetivo egoísta. Prefiero que Dios no exista y sea una aurora boreal mágica, a que exista y sea un solitario hombre grandote que no puede pecar, ni renunciar, ni besar una boca. Ni escaparse.

domingo, 16 de febrero de 2014

3:33


Tus ojos rojos, tus ojos rojo cielo nublado, me mirás desde el Pozo, el Pozo de un abismo en donde está tu rostro mirándome desconsolado, y yo te beso porque soy rebelde o porque soy una débil, o porque afuera llueve y tengo los hombros mojados, sobre mis lunares eternos que rozas con las yemas, y me vuelvo un ente sentado en un sillón verde, descalzo, abandonado, esperándote, con la cabeza apoyada en el respaldar, por horas, por años. Al final de la noche llegás, y pensás que nada pasa, que nada pasa por mi corazón, pero no es así, te engaño. Pero me mirás desde ese abismo irresistible...¿como no voltear a verte? y entre las miradas, me das un beso y te beso, porque soy un ente, que al fin al cabo, cae al abismo, cae a tu abismo, cae... hasta que es un ente fantasma que termina siendo un polvo que se funde en las comisuras de tu boca, que vos llamas aire, que yo llamo muerte, que nosotros llamamos amor. 

lunes, 10 de febrero de 2014

Corta-mambo


El rechinido de la puerta no cesa. Han pasado dos minutos. Va de grave a agudo, las tuercas no tienen aceite o simplemente fueron victimas de una fuerza extrema que las hizo oxidarse hasta el resonar. Ese inocente ruido de vaivén de la puerta de metal, no cesa. No le doy importancia, el viento le sopla, y la traspasa de a ratos, y el olor a lluvia fresca la atormenta entera. Vaivén de la puerta de hierro, no cesa, ya han pasado 5 minutos y no cesa, está ubicada del otro lado de la cocina, y aún así desde mi habitación la oigo cantar, pareciera una puerta convocada, se abre y cierra y de momentos es indefinido ¿se abrió? ¿se cerró? ¿que fue eso? Un trueno más, y ya son 10 minutos y la puerta no se cansa del vaivén. El ruido se vuelve cada vez más tosco e insoportable cada minuto, pero la puerta está muy lejos, o quizás yo estoy sin luz, en una casa fresca, en el medio de un campo limpio, sentado en la habitación esperando a que la luz regrese para acompañarnos, y no quiero ir hasta el otro lado de la cocina a cerrarla, a espantar el viento, a detener el ruido, o a quien lo provoca...ya pasaron 20 minutos y la puerta no se calla, que insoportable rechinido que retumba en mis oídos haciendo que mis dientes se apreten. De repente, otro trueno más, un poco más fuerte, ilumino toda la habitación. Hubo un silencio en el silencio. La puerta seguía rechinando, esta vez, más fuerte, como si se hubiera abierto entera. Un viento helado entra gimiendo. Se oyen unos pasos que hacen eco, no distingo que figura los provoca, si hombre, mujer, si quiera si es humana, parece que los pasos se acercan a una dirección próxima, siento como si una voz se quejara, maldiciera, estoy seguro, es una presencia fuera de este mundo, su devastador rostro caerá sobre mis ojos en esta noch...Mi esposa fue a cerrar la puerta. Mierda, Stella. 

domingo, 9 de febrero de 2014

Arroró


El Mundo es un lugar despampanante, hasta el nombre mismo te hace temblar un poco: "El Mundo" y con mayúsculas porque es algo digno de agigantar. Es salvaje, nuestra vida en él es salvaje porque el mundo es parte de nuestra vida, y nos movemos al rededor de él, sin darnos cuenta de que a veces es muy agresivo, muy gigante, muy basto, muy ancho, muy desconocido, y, por sobre todo, muy desordenado. Algunas veces, vamos muy rápido, corremos de acá para allá, estamos en constante movimiento o sentimos que los demás están acelerados. Y necesitamos una pausa. Aunque no haya botón. Desearía de a ratos, cuando preciso calma, serenidad, paz entre paz, que el Mundo fuera más simple, que se hiper-reduciera, por unos segundos, a esto: tomar mate, leer, acostarse en el sillón y mirar una película, tirarse en la cama y hacer fiaca hasta el anochecer; que el Mundo deje de ser tan majestuoso, tan elegante, porque me hace sentir desalineada, que el Mundo sea una insignificancia, o una hermosa insignificancia, como el hecho de tomar mates a la tarde o acurrucarse entre un montón de sábanas. Puedo hacer un poema sobre el mate, como lo dignifico hacia un acto de comunión o simple cariño abstracto, mezclar el amargo sabor de la yerba con el azúcar, hacer que se enamoren entre el agua semi-caliente, y que antes del sorbo, muerda un pan caliente, y adentro de mi boca ellos tres se reúnen y se aman tanto que queman el paladar de gustos a naturaleza y dulce. Prepararse el mate en soledad es un acto de independencia, sería romántico pensar que preparo el agua para tomar mates en soledad, para así sentirme un poco más cubierta, abrazada, acompañada, no tan fría y seca. Y pensemoslo así, más simple y maravilloso, que simplemente tomar mate de una bombilla. Acá, de mediodía, tomar mates resulta algo simple, que no me asusta tanto como el Mundo, que no es tan violento como la totalidad de ese globo gigante, lleno de personas, lleno de preguntas, lleno de problemas, aunque también, lleno de amor, lleno de paraísos y lleno de brillo, pero hasta estos últimos a veces son tan maravillosos que me saturan el alma y me hacen sentir que no nos merecemos semejante planeta, que no le llegamos ni a los talones, y entonces me resulta agresivo, excesivamente bello. Suena algo desagradecida, algo exagerado, pero es así, a veces, me asusta la violencia del mundo, que todo sea tan gigante, que todo pase tan rápido. Entonces, en esos instantes, deseo que el mundo solo sea cosas simples, que nosotros le adjudicamos belleza: leer una frase en un libro, mirar el atardecer sin sacarle fotos, ir a dar vueltas a la madrugada, correr de la mano, mirar un cuadro, sonreír cuando nos sonríen, pensar cuando la casa está en completo silencio, contar lunares, bostezar y no levantarse de la cama, mirar películas sin mirar películas, tomar mates a cualquier hora, charlar de la infancia, o abrazar porque sí. Desearía que el Mundo, fuera mi Mundo, eso íntimo que me hace sonreír discretamente, esos instantes en los que no hay problemas algunos, aquello que me reduce y me hace pequeñita, una dulce puberta que sonríe al escuchar el arroró...

Ni Johnny Depp


Otra vez caí. Otra vez estoy acá. Se siente igual que antes, un aire de melancolía aturde a la ciudad, por eso llovía el pasado Lunes, hoy la historia se repite, solo cambia la hora, y también los ojos. Lo peor no es que caí, lo peor, es que deje que cayeras conmigo. En realidad, yo sabía que ibas a venir conmigo hasta acá, se que sabia pero si vos hubieras sabido, no creo que hubieras llegado tan lejos. Yo, mi amor, te arrastre a mi desastre, ese desastre que solo debería invocar a mis penas, no a las tuyas, tu nombre no debería ser escrito entre estas líneas. Vos tendrías que estar lejos de mí, y yo lejos de vos, pero fui egoísta y acá te traje, conmigo, aunque sabía que el final no iba a ser de lo mejor. Te arrastre a mi desastre, que en realidad, soy yo. Una eminente despedida, un fracaso de historia, un guion mal guionado, ni Johnny Depp salva esta película. No sé ni cómo decírtelo, un pudor en las mejillas me sacude, no soy buena para las despedidas, pero ¿Quién es bueno para decir adiós?  Te pintaría un cuadro, en tela, de unos 2 metros, es todo negro y hay una puerta de madera vieja con un cartel pegado: “Don’t you cry tonight, i still love you, baby”. Te miraría a los ojos y lloraría, hasta que me interrumpas con “¿Qué pasa?” con esa voz de inocente disfrazado. Yo te diría, mi amor, me tengo que ir, te voy a dejar, te dejo, me dejo, paramos acá, no soy yo, no sos vos, después te explico el porqué, pero besame, besame, besame, no me sueltes, no quiero volver, me quiero quedar acá, mira a donde llegamos, nos decimos te amo, me quiero quedar, pero me tengo que ir lejos, no me voy, me llevan, me alejan de vos y a vos de mí, espero que sepas perdonar. Te grabaría una canción Babe i’m gonna leave you o alguna con la palabra adiós. Pero no me atrevo a decírtelo…                                                                
Ni la muerte nos salva, ni el Jinete sin Cabeza puede venir a vengarnos, ni Shakespeare narraría algo tan drástico, solo nos queda una despedida con música de fondo en la cabeza, tal vez un lento, tal vez... no puedo bailar, hace de cuenta que bailamos, aunque sea una despedida, porque si te beso no te suelto más; me tengo que ir, mi amor, me voy lejos ya, hoy te vengo a gritar, confesar, que me llevan de acá…yo ya lo sabía, ya entendía, estaba esperando la despedida, seguro vos no ¿me perdonas? Lo único que  pido: no me vayas a esperar. Me llevan, me alejan de vos, mi amor, hoy por última vez te vengo a besar…quizás algún día volveremos a amar…(...nos) (besarnos) (volver a vernos) (volver a empezar)


viernes, 7 de febrero de 2014

"El Disney moderno"


Una situación "polémica" recayo hacia los televidentes el pasado lunes 27 de Febrero, cuando la famosa compañía de entretenimiento Disney Channel incluyo en uno de sus capítulos una pareja de madres lesbianas. La escena formo parte de uno de los episodios de la popular serie "Good Luck Charlie" ("Buena Suerte, Charlie" titulo en español, como se emite en la Argentina). Ambas mujeres aparecen en la pantalla chica, para sorpresa de los padres de Charlie (Mia Talerico), representando a las madres de una de las niñas amigas de la niña protagonista. La situación en la escena se toma con naturalidad y un cierto humor remarcado con sorpresa, pero fuera de ello no se planta discriminación alguna o burla por parte de los padres de Charlie. Situación contraria a lo que expresaron los televidentes, padres y madres de niños y niñas que televisan la serie a diario. Algunos acusan que es una "propaganda homosexual en un programa infantil en horario infantil y en cadena infantil" y remarcan que tal situación no debería ser planteada "como si nada" en un show para niños, declarando que la ideología homosexual no es una tema para tratar en un programa de entretenimiento. Mientras tanto, Disney declara que la escena fue redactada y programada "bajo la asesoría de expertos en el desarrollo infantil, como todos los proyectos de Disney". 

No solo los televidentes tuvieron rechazo hacia el episodio, si no que también, este provoco que muchas empresas  dejaran de brindarle patrocinio al episodio de la serie; además, asociaciones americanas como One Million Moms, que defiende los derechos de la familia, le han dado la espalda a Disney y han resonado con comentarios tales como que "quisieron corromper la cadena con contenido homosexual" declarando, en conjunto, que se sienten decepcionadas del suceso. 

Ahora bien, habiendo sido objetiva en el párrafo anterior, quiero expresar mi opinión, que es, al fin y al cabo, para lo que utilizo el blog como muchas otras personas que desean hacerlo desde la comodidad de una computadora. Primeramente, quisiera apuntar que en la TV actual, diariamente se televisan situaciones en las que la homosexualidad es explicita, tanto en hombres como en mujeres, obviamente, en este caso se le apunta con el dedo a Disney por ser una compañía de entretenimiento infantil. Pero ¿acaso no es la homosexualidad un tema de interés social actual? ¿porque los niños no tienen derecho a saber que hay prácticas diferentes que las que ya conocen o se les presentan como "normales"? Pienso que no hay forma más natural para dar entrada al tema que haciendo de la situación una cómica y sin contenido agresivo, sexual, ni sensible para los niños. La edad de los que ven la serie ronda entre los 5 en adelante, ya que también capta al publico adolescente en algunos casos. El enojo de los padres, viene acompañado de un rechazo hacia la comunidad LGTB (lesbianas, gays, transexuales, bisexuales), que se expresa en un deseo de que sus hijos también lo adquieran, o, al menos, un deseo de que sus hijos no experimenten con el inconfundible afuera que en algún momento van a tener que enfrentar, tal vez, más temprano de lo que sus padres quisieran. Volviendo a las preguntas iniciales, creo que los niños tienen derecho a saber de la situación social actual, cuando llegan a una edad en la que pueden razonar lo que se les plantea. No creo que la identidad sexual de cada uno de los niños y niñas se diriga hacia otra dirección solo por aclararles que, como hay hombres que aman a una mujer, hay hombres que aman a otros hombres, y mujeres que aman a mujeres, como hay mujeres que aman hombres. Y que eso está bien en la medida que no nos afecte a nosotros, lo cual no debería pasar, ya que la comunidad de LGTB está conformada por nada más que personas, seres humanos, con sentimientos y derechos, solo que con diferentes elecciones sexuales. Si bien hoy en día este "dilema" ha pasado a ser más socialmente "aceptado", el hecho es que siempre hubo gays, lesbianas, bisexuales, y demás. Las condiciones sociales se han dado para que haya un "destape" de estos mismos y que, por consiguiente, las nuevas generaciones no se sientan en obligación de ocultarlo. La identidad de sexual de un niño o niña comienza a formarse desde los 6 años, cuando ya entiende factores e identifica gustos. Dicha identidad no puede ser alterada solo por el hecho de saber que hay diferentes identidades sexuales, ya que eso es algo que nace del deseo que maneje el cuerpo y la mente del niño o niña, algo que no se puede modificar, es algo que llevamos dentro, somos o no somos, y no por ser conocedores de este tema los niños van a querer ir por ese camino, pues si así no lo desean ni les nace, no lo van a hacer. Platicar sobre este tema con un niño, no influirá en su elección sexual, solamente le hará notar que hay personas diferentes a él, y, en mi opinión, creo que es mejor tratarlo desde casa y ser uno, el mayor, el que lo plantee desde la comprensión y la tolerancia, ya que, les aseguro que el niño o niña, va a preguntar, la curiosidad y las preguntas son muy comunes en el infante, y, al estar rodeado de tantas cosas de las que no le han hablado ni explicado, es más que entendible que pregunte sobre aquello que quiere saber porque le rodea incansablemente en su mundo diario, en este caso, "¿porque tiene dos mamás? ¿o dos papás?" que se toma como una atrocidad peor a la pregunta "¿de donde vienen los bebes?", que, para mí, son dos casos naturales que no se deben tratar con rechazo, al contrario, ellos tienen que saber antes de que se topen con la ignorancia. Coincido con Disney cuando declara que ellos trataron de «reflejar adecuadamente y de forma no exclusiva la diversidad social»

Esa es la palabra que debemos tener en cuenta: diversidad social. No todos somos iguales, somos todos diferentes y únicos, aunque suene cliché. Y en esa diferencia, no debe haber discriminación, porque aunque tengamos diferentes gustos o elecciones, aunque seamos, como dije, diferentes uno del otro, seguimos siendo iguales, seguimos siendo pares. Seres humanos, personas que sienten, aman, sufren, lloran, ríen y también odian. Por supuesto, si los padres toman la posición de ignorar el tema y no hablarlo con sus hijos, está bien. Cada padre es responsable de la formación de su hijo e hija, algunos prefieren tomar la iniciativa cuando son pequeños y otros tomarla cuando son más grandes. Pero, lo que no está bien, a cualquier edad en la que se hable del tema, es tomarlo con indignación, ira, repulsión o discriminación. Ya que la comprensión, el entendimiento, el respeto y la paz debe ser aplicada en todo ser vivo que nos brinde los mismos. El tema de los LGTB va a continuar siendo una controversia hasta que dejemos de llamarle "controversia" y simplemente lo llamemos "amor". 



Fotograma de las madres lesbianas que encarnan a Susan y Cheryl.



Les dejo parte del video, por si no lo televisaron: 

                                                                                                                                  

jueves, 6 de febrero de 2014

Puertas adentro


Quiero a alguien, que me quiera de puertas adentro. 
Quiero a alguien que asimile que mi piel no es perfecta ni bronceada, que mi sonrisa, a veces, se convierte en cara de mala gana o simplemente una cara sin sonrisa. Quiero a alguien que me vea sin moños en el pelo, simplemente con el pelo colgando de mi cabeza, sin adornos ni cepilladas, un cabello desordenado.Quiero a alguien que me vea caminar por la habitación vestida con camisa desabrochada y shorts desgastados que no marcan mi figura, que no se moleste porque mis pestañas están despintadas y mis ojos limpios de delineador negro. Quiero a alguien que me vea comer a la madrugada dulce de leche del tarro, que me vea llorar con películas, que me vea con medias blancas sucias de tanto caminar sin zapatos. 
Quiero a alguien, que me quiera puertas adentro, porque puertas afuera, todo es distinto a acá, donde todo se resume a esto: 

alguien, 

en una cama, 

tomando café, 

desarreglado 

y, a veces, llorando. 

Entonces, quiero a alguien que me quiera cuando soy yo en mi peor versión, en mi peor estado, en mi peor atuendo, quiero a alguien que quiera a mi ser, nada más que yo, al natural, al desnudo, sin censura. Y, a veces, llorando.


lunes, 3 de febrero de 2014

Algo para dar


Hablame de cosas que no entendés, yo te puedo ayudar a hablar de eso que no queres saber, podemos contarnos secretos que nadie quiere escuchar, hablemos de tu infancia, hablemos de papá y de mamá. Mi cama era chica, la tuya más grande, quizás. Vos eras alto y amabas en los brazos de él estar, contame de cuanto lo extrañas, yo te puedo escuchar, vos podés llorar, los hombres no lloran pero papá no está acá. No hablemos de nada, mirame a los ojos, enseñame a amar, yo no sé, vos menos que más, aprendamos juntos o juguemos al azar. Podemos equivocarnos, podemos pedir perdón y también perdonar. Todo va a estar bien, mi amor, ya todo va a terminar, la noche es corta, puede ser larga pero con vos eso nunca pasa acá, abrazame fuerte y hablemos hasta que la luna no brille más, hablemos de todo eso que nos duele pero también de lo que tenemos para regalar, sea mucho, sea poco, porque siempre hay algo para dar.