sábado, 4 de enero de 2014
La novela del inconsciente
Los actores, no tienen la culpa. Se besan apasionados hasta morir y se dicen palabrerías que enamoran. Entran al set y dejan de ser ellos. Debe ser divertido, pero en este caso confuso. El cerebro inconsciente no separa al set de la realidad, aunque se crea que si, ellos creen que tienen total control, están conscientes de que eso que ocurre allí no es nada más que una escena (¿lo están?), una historia en segundo plano, pero en su inconsciente eso no se maneja así, al menos, en algunos casos. Tal vez se adentran tanto en esos besos que llegan a pensar que en verdad hay una gota de amor en ellos. Aunque sean premeditados. Porque el cuerpo se acostumbra, el cuerpo siente, la mente está extenuada, pero el cuerpo sigue confundiéndose. Yo beso a esta persona, pero no la conozco, nunca hemos sido más que nada. Un segundo estamos hablando de guiones y con un simple grito de acción, de repente, nos tratamos como si fuéramos almas gemelas. Nos amamos en un abrir y cerrar de ojos. Y en un corte volvemos a hablar de guiones o a ignorar que somos almas gemelas como hace cinco minutos. Debe ser una sensación extraña la del cuerpo. La mente dice que no, el cuerpo llama al otro. Imagínense besar todos los días a una persona x que de por sí ya conocen, no es alguien extraño. Día a día van creciendo los besos, y pasan a caricias tenues, después a otras cosas que ya sabemos todos. Imagínense que persona x los mira a los ojos con amor, compasión, contención, con paz total y plena, les hace ojitos. Imagínense que persona x los abraza con sus brazos cálidos y se sienten protegidos. Que persona x les sonríe, les hace reír, les dice te amo o te quiero. A esto, súmenle que pasan grandes cantidades de tiempo con persona x fuera "del set", fuera de sus personajes, en lo que llamamos vida real. Quizás se hacen íntimos amigos, todo esto incitado inconscientemente por el hecho de que su intimidad irreal en el set se percibe inconscientemente como intimidad real. El inconsciente le dice al consciente que son íntimos, entonces se hacen amigos, y tal vez lleguen a confiar en persona x. Su inconsciente ve el rostro que besa, que abraza, que le promete amor, que le hace reír, que los mira con paz, y confunde eso con lo real, se hace un embrollo, entonces no distingue absolutamente nada, aunque, claro, ustedes todavía piensan "lo que pasa ahí dentro, es solamente ficción, ya sé, ¿como me voy a confudir? No soy idiota". Claro que piensan eso, porque su consciente lo piensa. Y le dice al cerebro que eso es lo racional. Pero ustedes no controlan el inconsciente. Ni la memoria de su cuerpo. Ni su alma.Y tampoco se dan cuenta de que persona x es en realidad persona y (que sería su verdadera forma y vida humana). Y tal vez, después de mucho, confundan a ambos, y creen una persona xy, armando una especie de fantasía real. Y de repente piensen "nunca lo ví así, pero ahora creo que me gusta". Aunque, claro, su inconsciente lo supo desde el primer beso captado por las cámaras. Y ese "de repente" es puro cuento...
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