miércoles, 31 de julio de 2013

Pictures Of You


Fotos, salpicando memorias, si se las mira de cerca, muy cerca, se puede hasta oler el sentimiento adentro de las pupilas dilatadas. Rompí esas fotos. Tire a la basura todo, todo y hasta mis sueños. Rompí el espejo de la habitación, no podía mirarme mas. Corte mi pelo, lo corte hasta quedar hecha un desastre. Vestí mi camisa a cuadros, mis borcegos viejos, y mi pantalón estirado, roto, y  cortajeado, como yo, como mi piel, como mi fiel esencia perdida. Tome todo lo que tengo: Nada. Ni siquiera a mi misma, porque yo no me tengo a mi, soy la propia esclava de mi misma, ella me tiene cautiva, encerrada, y no se como salir, así que huyo, pero nunca salgo de allí, solo consigo irme lejos de todo, y de todos, pero nunca lejos de mi. ¿Como me escapo? Ya deje de buscar como escapar, prefiero irme y no volver a pensar en ello, prefiero correr, aunque no llegue a ningún destino. Pero aun asi, no consigo dejar de pensar, el miedo existe. ¿Miedo a que? Deje mis sueños, los quiero volver a encontrar. Sospecho que estoy cerca de ellos, porque los siento, me impulsan cada día que quiero escaparme, irme aun mas lejos, ya no se donde es "mas lejos". Estoy tan sola, que quiero irme lejos hasta de mi. Yo no huyo de nadie, ellos huyen de mi. Detesto ese sentimiento de sentirme sola, aun estando con ellos alrededor mio. Quiero mis sueños de vuelta. ¿Cuales eran? ¿Quien era yo? ¿Quien soy ahora? No tengo espejos para mirarme, porque los quiebro yo misma antes de recibir el reflejo, no quiero mirarme hasta que sepa quien soy. No soy un nombre, ni un apellido, o un numero, no soy una persona. Soy algo mas. Todos somos algo mas, no nos basta con ser un nombre, un hijo, o un hermano, no nos alcanza con ser un amigo, o un amor. Nunca nos alcanza nada, si no sabemos quienes somos. No soy solo un nombre. No sirve de nada ser un nombre, si lo que somos esta quebrado, partido, tirado, desecho, perdido o putrefacto, con telarañas, con suciedad. Desconocido. Esa es la palabra. Estoy desconocida, y no importa que me mire en el espejo, no soy eso que refleja, eso es solo un disfraz, una mascara, una sabana blanca, el cuerpo que toma el fantasma del alma. No quiero espejos, no quiero fotos, no quiero mirarme. ¿Quien soy? Quiero saber eso. Me tire en el suelo, no importa ensuciarme ya, no importa mi aspecto, eso es algo mas, no importa si mi nombre es recordado, o si mi apellido triunfa, no importa eso, importa quien soy y como recordaran a quien soy. Siquiera si van a recordar. No quiero ser solo un nombre, un numero, una cifra de montones. Me tire en el suelo, y mire el cielo, me perdí allí, entre las nubes, o quizás entre el viento, solo se que me perdí, y allí me encontré. Encontré mis sueños, ellos me encontraron  mi, y ellos son los únicos que quedan, ellos son los únicos que siempre estuvieron aquí, en este desastre, en este tumulto de silencios, de miedos, y de esperanzas también. Regrese. Trate de rearmar las fotos, y pegarlas, unirlas de nuevo, repararlas. Tome todas esas fotos en mis manos, y corrí hacia donde creí que estarías. Allí estabas. No estabas como antes, para nada, estabas mejor, te habías encontrado con mi perdida,  estabas con ella, quizás te completo, como yo nunca lo hice. Volviste a matarme, a romperme, a cortarme, a destruirme, lo volviste a hacer, y sin pena ni dolor, ni angustia, siquiera lastima. Tome todas esas fotos y las queme. Esta vez no las rompí, las queme, para que no haya rastro alguno de ellas, para que ni siquiera la mas poderosa magia las pudiera volver a formar. Queme tus fotos, y tire todas las cenizas al río, como un acto fúnebre, como iniciando tu muerte, tu final, tu padecimiento en mi, como un acto de gloria para que te vayas de mi. Volví a mi camino, y me volví a perder. Mientras huía, corriendo a través de todo y de todos, llorando gritaba y pedía desesperadamente un auxilio, una ayuda, una mano, pedía a alguien que me ayude. Ayuda, gritaba, ayuda. Quería que me detuvieran, iba a pasar algo terrible si nadie aparecía y me ayudaba. Nada, por ningún lado, nada venia, ni volvía, nadie corría tras de mi, nadie venia hacia mi, nadie y nada. Seguí corriendo, hasta que no hubo mas camino. Me desperté en un rincón, en un valdío, en el medio de toda la noche y oscuridad, abría y cerraba los ojos, no podía ver, me sentía perdida, apenas podía respirar, el dolor corría por todo mi cuerpo, no gritaba esta vez, solo miraba como la vida y los recuerdos pasan frente a mis ojos rojos y dilatados, casi cerrados, con mis parpados llenos de un color negro, violáceo, de tanto apretarlos contra mis ojos, de tanto querer cerrar los ojos para siempre, interpretando todo sin mirar, interpretando la realidad sin saber de ella, una falsa realidad. El dolor corría hasta por mis parpados, la sangre brotaba por todos los brazos, por todo el pecho, por doquier, era un obra de arte fúnebre, una misteriosa escena, un cruel despedida de mi nombre, mi historia, mi vida, y mate al dolor sintiendo aun mas dolor, pero valió la pena, porque luego de todo aquel sufrimiento, ya no habría mas, y lo que sea que hubiera, no me dañaría, ya he llorado tanto que las lagrimas se secan, se aburren en mis mejillas, ya he sufrido tanto que el sufrimiento no me exaspera, ni sorprende, ya he gritado tanto que el silencio se ríe de mi, porque aun así, nadie me escucha, nadie escucha nunca, hasta el mismo silencio era mas escuchado que mis gritos. En un ultimo respiro, vi como un océano se venia hacia mi, como una gran oleada de agua se desenvolvía entre toda la escena, como venia ese tsunami hacia mi, lo veía aunque mis ojos estuvieran cerrados, y entre todo ese tumulto de agua, vi las fotos que queme, que rompí, vi las fotos y sus cenizas, vi como venían hacia mi, vi como volvían a atormentarme. En un ultimo respiro, vi como mis fantasmas volvían a mi, porque a mi pertenecen, porque yo soy mis fantasmas, yo lo cree, y solo matándome yo, esos fantasmas morirían. En un ultimo respiro, vi que no era un nombre, un numero, un código, o un cuerpo, un rostro reflejado en un miserable espejo, vi lo que era: Un fantasma, eso soy yo ahora, y siempre eso fui. Un fantasma perdido en la ciudad de la furia.
Quizás algún día, me vuelva a encontrar.
Quizás algún día, te vuelva a encontrar.



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