Hacemos política todos los días. "Todo es política", decía un profesor de Ética que tenía en la primaria. Lo decía casi gritando. Votes a quien votes estás formando parte del elegir. Y elegir, como todo en la vida, supone perder y ganar algo. Pero también es arriesgarse y saber por seguro que aquello tendrá consecuencias. Votar de verdad es eso, elegir a sabiendas de las consecuencias, pero también teniendo en claro de que es un acto de confianza. Voto de confianza, le llamamos en la vida. Para mi es lo mismo que hacemos en el día de la fecha. No hay que ir ciego a votar, pero indefectiblemente, votamos con ciertas oscuridades que no nos dejan ver, en todos los casos. Por eso, el voto, me parece, a mi humilde entender, el acto civil más arriesgado pero más seguro de todos. Besar el sobre y rezar, así votaba mi abuela. Hoy, hice lo mismo. Y lo demás, será historia.
Hoy no se voto a cualquiera. Hoy salimos a votar al próximo presidente. Quiero que quede grabado en mi memoria. Fui a elegir a un presidente. Fui a elegir. Me emociona pensar en la libertad política y civil que el hecho de votar nos brinda. Doy por seguro que de no tenerla, en este contexto social, tan turbulento y poco sumiso, habríamos de ser unos guerrilleros que luchan por la libre expresión y doy por seguro (al menos yo) que la gran mayoría se alzaría en voz de diversas formas. Es por eso que el día de hoy celebro el hecho de haber sido parte y que millones lo hayan sido, y que lo sigan siendo.
Esto es historia. Historia por dos, porque en los títulos leo lo siguiente:
Hay balotaje: Scioli y Macri definirán la Presidencia el 22 de noviembre
No hace falta explicar porque es histórico. Primeramente, jamas hubo un balotaje verdadero para dicho cargo. Y los meses que le seguirán a estos días, serán recordados. Reñidos, con suerte libres de problemáticas y con aun mas suerte, con paz. Me emociona el hecho de que no solo serán recordados en un futuro, ya sea para bien o para mal, sino que me emociona el hecho de formar parte de aquel futuro recuerdo. Si, entiendan a una joven que recién comienza a vivir. Esta joven desea lo siguiente: sea quien sea que gane, que lo haga de la manera justa y humilde. Refuerzo en esta ultima palabra. San Martín solía decir (si mal no recuerdo) que la soberbia era una discapacidad que solía afectar a aquellos que se encuentran de golpe con una gota de poder.
Educación, trabajo, seguridad y justicia. Nuevamente en San Martín, les recuerdo unas palabras que el compartía: "La biblioteca destinada a la educación universal es mas poderosa que nuestros ejércitos". Y no me queda mas que ampliar que decir que tenia razón. Y debemos saber que tenia razón.
Les debe sonar a una soñadora.
Pero me parece que es como decía Lennon.
No soy la única.

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