¿Cuál es el verdadero límite de lo imaginario?, ¿cuál es la
verdadera esencia de lo real?, ¿que existe y que no?, ¿que es imposible y que
es alcanzable?, ¿de qué están hechas las realidades, y todas las verdades,
dogmas o pasajes?, ¿Porque no puedo llamarme creador? Crear cosas que solo su
progenitor pueda observar, imágenes que solo él pueda ver, porque son sus
obras, sueños suyos, escapes, laberintos, ventanas, grietas que el mismo
fabrica para salir de la línea en la que todos van, lo monótono, lo cotidiano,
para escapar de una creación ajena creada para él y para más, crea mundos que
lo saquen de ese mundo que no es de él, entonces no intimo, entonces no le
gusta, le molesta en algún lado, le pincha, le sopla, le estorba en el ojo y en
el corazón, no es de él, ni para él, entonces no siente que ese mundo lo abrace,
ante la escasez de eso que el busca, que mejor solución que crear el mismo lo
que no tiene y solo él puede llegar a hacer intimo, para él solo, con
posibilidad de compartir (o no), pero aun así, propio, de él, nada más que del
creador, y entonces nace una colección de fotos superpuestas entre sí, un poema
sin rima, una canción garabateada, pinturas terciopelo, acuarelas en los dedos,
lagrimas en las hojas, ojos apretados cantando y zumbando música, cuerpos sin
cuerpo y sin dirección que se mueven y se desplazan siendo nada más que otro
cosa que no es cuerpo, escritos sin terminar en cajones, bibliotecas amadas de
libros infinitos, sonrisas al ver una creación terminada, eso que llamo arte,
amor o goce, algo que se hace parte del mundo, mi mundo, ahora finalmente mío,
para mí, y también para los otros, pero antes que aquellos es para mí, siempre
está para mí, eternamente disponible para abrazarme, tocarme de lejos, dejarme
llevar, anestesiarme, hacerme dormir, ayudarme a escapar de mí, del mundo que
no es mí mundo, y ese mundo del que yo soy creador, ese es el mundo mío, mi
mundo que más se parece a un hogar, a brazos de madre, a casita de juegos, a
escondidas, a fortines con sabanas, a unión, a homogeneidad de toda el alma
mía, a todo eso que soy yo, y todo eso que no, que en mi mundo, pasa a ser
realidad, mí realidad fantástica que aún lo llega a ser real, porque solo en mi
ojos así se verá.

No hay comentarios:
Publicar un comentario