viernes, 8 de febrero de 2013

Espejos rotos




Y cuando la soledad se transforma en un eco incesante que la realidad me obliga a escuchar, me encuentro sola en un seco y cruel abismo oscuro. Me míro en espejos que indican solo mis defectos e imperfecciones y que borran de una ceguera todo lo invisiblemente bueno que aunque sea me convencí de tener antes.
Las paredes se achican y el cielo se comienza a despegar, dejándome semi despierta, como un fantasma que no puede ser humano. Dejándome impávida y perdida, solo porque no quiero sacar las manos que protegen mis ojos húmedos  ¿Para que quitar mis manos de mis ojos? ¿Para ver mi estúpido reflejo deshacerse frente a mi y no poder hacer nada? ¿Para idealizar de una vez que, al final de cuentas, la verdadera compañía fiel y eterna es el uno mismo?                                                                            
La única esperanza que me queda guardada en mi vació ahí en un rincón  por algún lado que nadie visita ni echa el ojo, es que finalmente ese "alguien" del que todos hablan, aparezca y me vuelva a convencer de que la realidad, el afuera, y todos ellos, no me pueden lastimar. Inclusive si ese "alguien" es mi yo mismo...lo voy a esperar para siempre en mi.                                                                  

                          

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