Cierre los ojos. Trate de sentir que todo va a estar bien por siempre. Que el tiempo se detiene, los relojes no sirven y las tormentas no existen. Que nada va a interrumpirlo cuando sonría Que todo lo que alguna vez perdió o ni siquiera tuvo oportunidad de perder, lo va a poder hacer nuevamente y en su mejoría. Que esa persona que usted ama, lo ama también Que los perdones son parte de la vida. Que el dolor le dolerá solo un tiempo, el necesario para aprender. Que de vez en cuando vas a estar triste, decaído casi perdido en medio de peleas o gritos de la vida, pero hoy no y mañana tampoco. Ni nunca. Borraremos esa palabra de nuestra memoria. Que nada lo puede lastimar porque usted no dejara que eso pase.
Sienta en el viento de afuera.
Vea al cielo acostado y reflejese en el.
¿Ya lo hizo? ¿Ya se dejo quedar en blanco?
Ahora usted piense, pero con esfuerzo:
¿Tan imposibles son estas cosas? ¿O la realidad lo manipulo para que se deje morir así?
No sea crédulo.
Recuerde esta palabra: Intentar.
Léala todo los días. Búsquela.

No hay comentarios:
Publicar un comentario