Calle Pedernera al 322
14/01/13
21:31
La jovencita usurpadora de sonidos ajenos, la hija fruto de
un matrimonio de palabra fallido, como muchos de los matrimonios sin sentido,
la muchachita que aun seguía con la mala espina de que su madre, con corazón
sin corazón, haya engañado de un golpe a su padre, por otro hombre, un hombre
fácil, por vaya a saber que, razón sin razón, escuchaba una conversación ajena,
por detrás de la puerta cómplice:
-"¿Te digo la verdad de todo esto? Yo nunca estuve
enamorada de el. Fue un amor falso, de adolescente, tan prematuro como mi
embarazo de la nena, ni siquiera fue amor. Fue nada, algo del momento, ni
siquiera atracción, nada, nada de nada. Nunca lo ame a ese hombre, y nunca lo
voy a amar."
Lloro hasta la madruga,y las noches de los siguientes 2 días.
Fueron las lagrimas mas reales y espontaneas que tuvo en todo su vida.
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