domingo, 31 de marzo de 2013

Diario/1


"La lluvia y las contradicciones" 

Domingo 31 de Marzo

En simples palabras ya no se qué hacer. Estoy confundida, o quizás no, ¿Qué es estar confundida? Las cosas se sienten o no. No hay que pensar mucho, porque así llegamos a conclusiones y después a pensamientos que así mismo nos hacen llegar a conclusiones. Estoy enojada, o quizás no, estoy enojada conmigo misma, no con él. No puedo enojarme con él. ¿Por qué no puedo enojarme con él? ¿Por qué se me hace tan difícil? A veces quiero que alguien a demás de mi se plantee esa pregunta y le encuentre una respuesta. Yo todavía no la sé. Aun no descubro el porqué de eso. Es algo estúpido. Mi inteligencia con él es nula. No hay razones, para ser así de idiota. Esperen, que digo, si las hay, muchas tal vez. Una de ellas es esa palabrota que no quiero nombrar ya. Igual la voy a decir: si hay muchas razones para estar así de atontado/a, una de ellas, la más veraz y indescriptible, la más temible, la más común, es el amor. Como detesto esa palabra. Digo amor y al instante pienso en que dependo de esa persona que me inspira “amor”. Digo amor y pienso en dependencia. Digo amor y pienso en perdida. Pero también, digo “amor”, y pienso en felicidad, en sonrisas espontaneas, en abrazos largos, en besos apasionados, en manos tomadas con lealtad, en miradas increíbles. Pienso ahora que el amor es una contradicción. La razón y el amor no son las palabras más compañeras. El amor es una enfermedad. Tiene síntomas, tiene efectos, tiene medicamentos, y en algunas veces, tiene cura. Porque ejemplo que usted piense en una persona constantemente y sonría aun cuando la piensa, ya es un síntoma. Luego el efecto sería el miedo, los nervios, o los cosquilleos previos a su encuentro con dicha persona, medicamentos no los hay como alguna caricia o palabra de ese susodicho, y luego…bueno, la cura no la sé muy bien. Creo que no debe haber, pero si la hay, no se puede ser de larga duración, porque volvemos al primer paso para mí, o nos quedamos en los medicamentos. Ah, me faltaron los efectos secundarios, por ejemplo: dolor, angustia, llanto, lagrimas, preocupación, consternación, etc. y miles de etc. Como en todo lo bueno, hay cosas malas. Yo ni sé porque hablo del amor, nunca lo hice, así escrito, siempre pienso, como todos, pero nunca hice esto. No sé, hay tantas suposiciones sobre que es el amor, que solo me abstengo a mirar desde afuera esas opiniones, y aceptar o rechazar cada una de ellas. Es que es un tema muy amplio este del “amor”. Y mi opinión no creo que ya valide o pase a la historia, si desde los principios de la era humana que se ha hablado de él, en todo ámbito, contexto, e ideología, hay opiniones para todos los gustos. Yo me conservo en la mía por ahora: El amor es una contradicción. Ya sé porque me propuse hablar de esto, tal vez es por la lluvia. Sí, creo que es por la lluvia torrencial que está cayendo ahora. La lluvia me pone triste, no sé porque. ¿Por qué será eso? No creo ser la única persona que lo sienta, de hecho ya he escuchado un montón de testimonios sobre ello, si hasta de eso hay opiniones ya. Tal vez nos pone así por lo gris del día, por lo oscuro, por los ruidos de relámpagos que no son placenteros, por eso, quizás. (Me doy cuenta que a cada cosa que digo, cada idea, no la puedo afirmar. “Tal vez”, “quizás”, “creo”, por favor, que falta de convicción y poca decisión que tengo). Mírenme, hablando del amor con total libertad, que insulso todo. ¿O no? ¿Habrá alguien más que se crea poco experto, aun siendo un vegete, para hablar de tal palabra colosal como el “amor”? De eso no sé si habrá opiniones, tendría que buscar. Es una necesidad de la mente humana el hablar del amor, seguro. Seguro, seguro. El vuelve a mi mente. Con todo esto del amor, vuelve el a mi mente. Siempre estuvo en todas estas palabras, pero ahora lo menciono porque sería muy molesto mencionarlo siempre que aparezca, sería algo así como: “Es franco fácil hablar franco del franco amor franco, el franco es franco una franco contradic franco cion ”. Qué risa que me da todo. Qué tristeza a la vez, porque sigue lloviendo. Necesito su abrazo. Qué tristeza. Qué risa ambos sentimientos mezclados.”

martes, 26 de marzo de 2013

Turismo desvestido




"Para la mujer que mas amo recordar. Aquella que a veces me hacia volar hasta el norte de mi sur con tan solo una mirada."


A menudo me la había de imaginar desnuda, pero no una simple desnudez de cuerpo, que incita al inminente deseo, si no al descubrimiento antes desconocido de la misma alma y persona que se desviste por completo frente a tales ojos ajenos. Pensaba en ella así mismo, así de desnuda, pero frente a mi, siempre frente a mis ojos, solo los míos. 
Y que bella danza que hacían mis dedos entrelazados a los suyos, y que gran paraíso era el que me hacías imaginar cada vez que te veía en imágenes ficticias. 
Era tan fácil desnudarme con ella, era todo tan interior, tan inexplicable, tan diminutamente colosal era nuestra pequeña reunión dibujada en garabatos y pinceladas, e imaginación de la mas perspicaz, tan increíble como cierto. 
Sus brazos color ocre matando mi espalda, y sus pies finas laderas donde rozar mis talones, su vientre tan suave para mis atajos al edén, sus piernas tan largas para visitar, su cuello tan sensible a la respiración, su pelo enredando días nublados, y sus labios... llenándome de soles y luz con niebla de madrugada.
Su piel siente mi tacto. Mis yemas perciben su piel. Pequeñas ráfagas de fuego mezclado con viento helado corren para encontrarse bajo la corteza mas profunda del pellejo, y así crean tumultos diminutos, pequeños puntos, erizamientos, los que se conjuntan unos a otros, para que el inconsciente demuestre esas sensaciones que nadie percibe a veces. La noche se hace larga, ven conmigo amor, casi que te siento desde aquí, echando a dormir mis miedos, y enfrentando los tuyos. 

sábado, 23 de marzo de 2013

"No olvides que te espero, no esperes que te olvide"

                                                                 

Seré directa: Te esperare donde sea. Por cuento tiempo sea. Al costado de mi vida si es que tardas mucho, porque hasta que llegues no encontrare que sentido tomar.

Volvé, por favor, no sabes cómo quiero colgar mis manos en las tuyas, y dejar este pesar de que me olvides de ratos y mires para otro lado y no para atrás, cuando te alejas de mi. 
Nunca te extraño tanto como cuando siento que casi te puedo abrazar desde lejos. A veces hasta cierro los ojos y me imagino en tus brazos. ¿Ridiculez? Si, pues si no se es completamente loco no se ama de verdad. ¿Qué sabes de extrañar si nunca pensaste que esa “persona” esta en el mismo lugar que vos, aunque en realidad se encuentra más lejos que tu cordura?                                          

martes, 19 de marzo de 2013

Franqueza



"Callate, para un poco, deja de hablar, se que no te gusta que diga tu nombre con diminutivos, o que te llame por el segundo, pero callate y mirame sin hablar que es ahí cuando te puedo observar bien. Tenes algo. Ese algo, yo que se que sera, pero algo tenes. No sonrías así que me matas, para. Mira tus ojos, son marrones, "si, comunes, horribles" dirás vos, pero tus ojos son como vos, tienen algo, ese algo, yo que se que sera, pero algo tienen.
Donde la chica de la esquina ve a alguien que mejor no conocer, yo hablo con vos 2 minutos y ya te quiero ver. Mira tus manos, si, esas mismas, las que me toman, o me abrazan la espalda, y siempre te encorvas, porque soy mas bajita que vos. Para, dejame terminar de hablar. Mira tu pelo, que suave que es, o no se si sera áspero, (¿Hay alguna diferencia?) o mitad y mitad, solo se que es tuyo, y a veces cuando no miras o nos besamos, te lo acaricio de repente, si, creo que es suave, así lo recuerdo cuando sueño, o cuando trato de infiltrarte en mis sueños. Me debes noches, noches de insomnio, tantas noches, pero no te las reprocho. Hablando de insomnio, cuando me das un abrazo, y yo te apretujo exageradamente es para unirte a mi de alguna forma, estúpida forma, así cuando me estoy por ir a dormir, o me siento sola, veo si por algún lado quedo parte de tu pelo o tus ojos, o tus manos, si quedaste en mi o en algunos de mis bolsillos. A veces te encuentro, otras ni te me apareces.
Que raro que sos, que inexacto, que impredecible, ¿Que sos? No se, pero algo sos. Alguien, que es algo, algo que no se, pero lo necesito. Que lindo estas cuando miras a la nada. O me miras a mi, que es igual a la nada. Y me decís que soy cursi, "que cursi que sos", que par de clichés te digo, que a veces me gustan las películas de amor, y que siempre escribo versos para vos, "que cursi que sos" me decís. A veces cuando corremos de vereda en vereda, o cuando caminamos por la calle, pienso que nos estamos fugando, yo que se adonde, pero a algún lado nos vamos lejos y apurados. ¿A donde te gusta a vos? "que cursi que sos y que me haces ser, odio eso". Para, aunque pensando mejor, en tu pieza esta bien, o podemos fugarnos a los techos y mirar nubes llenas de relámpagos, de lluvia, o también podríamos sentarnos en un bando elegido al azar y al ser todo tan cursilesco e  inventado, volver a ser nosotros mismos y reírnos de los enamorados. Deja de mírame así, se que no te gusta que te alague, pero la culpa es tuya. Que lindo que es rozar las yemas de mis dedos por sobre tu espalda. Me gusta tu cara de confundido. Respiraciones cerca de la oreja. Te beso el cuello. Te molesta mi pelo. Te sigo besando el cuello. Que buen lugar para callar son tus labios, estaba pensando, con los besos, con tus besos, (igual que con los abrazos, con tus abrazos) te beso fuerte, exageradamente, porque quiero después acordarme de ellos, del gusto, de la forma, de que sean tus besos, y cerrar los ojos, como si todo estuviera en paz. Por eso siempre me da sueño, bostezo, o me pongo dormilona. Tus besos son algo así como, no se, paz. Paz de nada, paz de cero preocupaciones, esa paz, paz de escucharte decirme "Te amo", que me amas mucho, eso te lo hago repetir a veces, no porque no te crea, si no porque con esas palabras hago lo mismo que con lo de los abrazos, y los besos, que después en las noches en vela, quiero recordar, nunca puedo bien imaginarme el sonido de tu voz, es difícil porque no estas ahí, pero con la practica se aprende.
Siempre que llueve me dan ganas de que salgamos afuera, a mojarnos con la lluvia. No quiero un beso bajo la lluvia (o tal vez si, "que cursi que sos, eh"), con que salgamos a correr por ahí, abajo de la lluvia, sin sentido alguno, y a mojarnos me basta. Y que yo me caiga. Y que vos te rías. Y que yo te tire al suelo, y que nos riamos. Que lindo es sonreír con vos. Odio mi sonrisa, pero con vos ni me importa eso. Tus comisuras forman dos curvilíneas perfectamente iguales en tu piel, en tu rostro, los ojos se te achican, y la nariz se te hecha para atrás.  Que placer verte sonreír, así feliz, con una risa en la boca. ¿Te dije? ¿Alguna vez te dije todo esto? ¿No? Tal vez se me paso, o tal vez es por vergüenza, yo que se, siempre fui algo así, tan yo. Se que no te gusta que te diga estas cosas, pero son la verdad. (Que alto. Sos alto, me doy cuenta.)
No llego a abrazarte, sabes que odio que tenga que hacer puntas de pie para abrazarte, pero en fin, que buenos son tus abrazos, me hacen cerrar los ojos, igual que con los besos, o cuando me decís que me amas, ¿Que coincidencia no? Esas tres cosas, las tres, son las mas importantes. Para, no te vayas, voy a dejar de hablar. Quedate acá. Esperame. Te espero.                            
¿Que si te amo de verdad? Mirame de reojo cada vez que me abrazas, o me besas, o me decís que me amas, fijate, fijate bien, como cierro los ojos. Que todo esta oculto en mis parpados, la paz que me das, el amor que te tengo, las cursilerias que no te digo, y la fidelidad que no me crees. Todo esta ahí, en ese simple acto, creeme"


lunes, 18 de marzo de 2013

Bitacora IV

                                          "¿Crees que puedes volver y yo solo voy a estar esperando por ti?"

"Es que, no, no entendes nada, y nunca lo vas a entender. 
Mi amor por el es tan real, tan sincero, que lo esperaría por toda la vida, aunque eso me llevara a perderse a mi misma. No se bien si va a volver, o si en realidad se fue para siempre, pero yo lo voy a esperar. Ahí, en donde sea, pero lo voy a hacer. ¿Que idiota verdad? ¿Esperar algo que te va a matar? Me da risa el porque de mi tristeza: él"

Y, a pesar de que el la haya lastimado tanto, a pesar de que la haya matado por dentro mas de las veces que pudo contar, ella lo siguió amando. Lo amó y lo ama, aunque odie ese sentimiento. Porque es así de idiota. Porque el amor la hizo ciega, el y el amor la hicieron así. Porque ella le perdona hasta lo imperdonable. Porque una vez, alguna que otra, el la hizo nacer y sentirse con vida.  

"Decile a tu madre que la extraño"



                                                        
Calle Pedernera al 322
14/01/13
21:31

La jovencita usurpadora de sonidos ajenos, la hija fruto de un matrimonio de palabra fallido, como muchos de los matrimonios sin sentido, la muchachita que aun seguía con la mala espina de que su madre, con corazón sin corazón, haya engañado de un golpe a su padre, por otro hombre, un hombre fácil, por vaya a saber que, razón sin razón, escuchaba una conversación ajena, por detrás de la puerta cómplice:

-"¿Te digo la verdad de todo esto? Yo nunca estuve enamorada de el. Fue un amor falso, de adolescente, tan prematuro como mi embarazo de la nena, ni siquiera fue amor. Fue nada, algo del momento, ni siquiera atracción, nada, nada de nada. Nunca lo ame a ese hombre, y nunca lo voy a amar."

Lloro hasta la madruga,y las noches de los siguientes 2 días. 
Fueron las lagrimas mas reales y espontaneas que tuvo en todo su vida. 




domingo, 17 de marzo de 2013

Imperfectos perdedores




Crees que te equivocas cuando las cosas se ponen turbias, solo porque comenzas a ver que todo tiene un lado malo. El lado que prueba lo que sentís y su lealtad. Nunca salimos ganando, y prisioneros en esta cárcel de mentira, el  guardián se ríe de nosotros, de cómo vamos poniéndonos locos poco a poco. Te pido, no dejes, no dejes que vuelva, a ese infierno que fue el pasado y a este maldito sentimiento que me hace y deshace, que me desarma y me vuelve a formar. Quedarme con vos, eso es lo que quiero, elegirte sin mirar, y morir en un mar que no sea de lágrimas, y vivir en una fantasía hecha de amor.                                                        


Cáete conmigo, cometamos errores, seamos reales, yo rompo mi alma por vos, paso inviernos sin tus brazos, porque mirando a tu sonrisa, acepto lo que sos.

¿Ya te vas? ¿Ya te perdí? No sé que mas darte de mí. Si todo lo que soy lo tenes, si todo lo que tengo te lo di prestado. Estas apurado y corriendo así de rápido, me dejas atrás, y me olvidas. Si te vas, no vuelvas más, porque aunque me asuste tu partida, mas me asusta que vuelvas por tiempos que duran un café o miradas urbanas que se olvidan.                                          
                                                                                                                                                                                                                                                                                    

jueves, 14 de marzo de 2013

Bitácora III



Hoy, me prometí a mi misma no ponerme triste, todo iba bien, hasta que recordé que esa promesa no hacia falta cuando andabas cerca mio, y llore nuestros desencuentros hasta el fin de la madrugada.

lunes, 11 de marzo de 2013

Traición





Lo extraño que me siento. Lo vació. Lo antinatural, no les puedo explicar del todo. Soy como algo obsoleto, camino, tengo vida, pero una vida obsoleta. Soy así como un cuadro que nadie ve porque es difícil de entender, aunque  sea más que esa pintura negra y vacía. 
                                 
Soy esa puta carencia de ser alguien perfecto. 

Pero, a fin de principios, prefiero ser un cuadro incomprendido que la réplica famosa de uno. Soy solo alguien lleno de recuerdos que no cree en el olvido y perdura siendo nadie. Soy solo almas de memorias, colores desgastados, fotos arrugadas, paredes con humedad y amores que resultaron traición. Solamente eso: Soy solo.                                                                             

Solamente desolado.
Tardíamente a tu lado.
Todo valió la pena, pero ya no vale, ya no es. 

Ya no sos mía. No te paras a mirarme como una obra incomprendida, simplemente ya no me comprendes. No llenas mi alma de planes, no pintas mis cielos de colores, no sonreís en mis fotos, no llenas mis paredes de pasión, y tu amor… tu amor resulto traición.   

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             

viernes, 8 de marzo de 2013

Pequeño pacto



Nací perdonándote.
tus infiernos y locuras
llorando tus idas y esperando tus vueltas
me quemas, me dejas, me tiras.
pero no importa, yo nací perdonándome.
el amar en tu infierno
el vivir con tus locuras
el llorar mis idas y no esperar mis vueltas
me quemo, me dejo, me tiro.
moriré en las oscuras llamadas de la noche, 
cuando no haya mas "nosotros" 
y tus manos ya no me pertenezcan 
cada vez que me toman, 
perdonándote mi muerte 
y perdonándome morir.
Ese es mi pacto.  
Ahora y hasta nunca. 
Pacto que solo tu y yo sabemos. 
"Amar", es vivir irrevocablemente así: 
perdonando sin medidas, 
perdonando sin saber, 
queriendo sin excusas, 
queriendo sin querer.  



miércoles, 6 de marzo de 2013

Reflexiones V



Empieza cuando te vas. 
Y me siento más que solo. 
Se oye un compás. 
Creo que es el silencio.                       
La ausencia de tu voz es mi silencio. La soledad es el sonido que tiene la mismísima oscuridad. Los pensamientos entre sí, se pelean por tratar de olvidarte o simplemente recordarte hasta caer. Las manos sudorosas de nervios, y miedo. La respiración sobrante y cansada (le dicen “suspiros” yo les digo “extrañarte”)

Tengo una duda: ¿Me amas de verdad?

Está bien, tenías razón, es como siempre decís: Le tengo terror a la soledad. Pero, en realidad, ahora la “soledad” se llama como tu nombre, nuestra canción, tu hora de irte y las veces que nos tomamos de las manos.