Tus ojos están ahí despistados y no te dejan salir de ningún lado.
Moves la cabeza, sentís ese tirón, y te duele. Un día mas. El cuello te mata, y te duelen
los brazos. Te duele todo pero no sabes bien que te duele. Al final de la
noche, te das cuenta de que lo que te duele, es ser vos misma. Y te ves observada por
ese pasado, que hoy ya no es y en el futuro ojala sea. Con suerte. Y te entiendo,
nena, te entiendo pero no te comprendo, te ahogas en esas píldoras y efectos,
que te llaman al olvido y que disipan el dolor, que son gases comprimidos que
se disparan contra lo que vos crees es soledad o un vacío que ahora llenas con
obsoletos. Y te escucho, nena, desde esa voz que no sabes gritar, desde ese silencio
que ocultas y de esa farsa de que ya todo está mejor. Y te veo, casi que te
veo, en un rincón de tu habitación, angustiada hasta la médula por no poder
irte a un lugar que vos crees mejor, que yo creo que es infierno, pero tal vez
sea tu sol, en tu frió y en tu almohada, encontras ese calor, que se arremete
cuando tomas una pastilla, dos, tal vez una más, y así no terminas. Y nunca te
parece suficiente, y ya estas cansada de esa sed que no tenes, de esa necesidad
que no necesitas, de esa manos titilantes que ya queres que dejen de bailar. Y
te amo nena, en esa hipocresía, en ese miedo, detrás de esa adicción a la
adicción, sos una nena que no sabe
del mundo, una nena que quiere que le
canten, una nena que a veces es fiera
y a veces es reina. Pero que nunca deja de ser, detrás de toda esa oscuridad,
vos. Tu realidad, tu verdad, tu desnucada esencia, que antes era lavanda o
rosas, y ahora no se puede identificar; hay olor a dolor, y el dolor solo se
puede tocar, sentir, mirar. Pero aun así lo huelo, en tu aliento a alcoholes lo
huelo, en tus palabras lo huelo, en tu ente lo huelo, en tu falta de perfume de
rosas o lavanda, lo huelo. Y no te preocupes, nena, el sol siempre sale por
algún lado de la ciudad. Solo hay que saber que, para poder ver el sol, basta
con salir de la oscuridad. Y te juro, nena, que toda esta pesadilla vas a dejar de soñar. Y el
único éxtasis en tu vida va ser vivirla, y poder despertar.
viernes, 28 de marzo de 2014
lunes, 3 de marzo de 2014
La dama
El cuerpo no es más que un alma
que busca caricias y calor
a las 3 de la mañana
sin memorias, no soy nada
sin recuerdos, no tengo alma
mi alma es una alta dama
que rezonga al anochecer
en un bosque lleno de noche
es un alma llena de bosques
y su alma esta llena de todo
y solitaria en la nada
paraísos y tinieblas
que hacen de mi dama
el alma más feliz
el alma más destrozada
a veces su alma duele y llora
pero su alma vuelve a ser
se repara
y su cuerpo busca un sentido
entre tanto polvo
entre tanta niebla
entre tanta nada
y lo encuentra de vez en cuando
cuando besa o sonríe
cuando recuerda
cuando no está sola
o llorando
y ese bosque lleno de noche
le es lejano
mi alma es esa dama nocturna
a las 3 de la mañana
que se lamenta
que se perdona
que llora
y que llegando al amanecer
se calma
se calla
y se repara
de a momentos mi dama duerme
de a momentos mi dama calla
de a momentos la escucho feliz
pero siempre
para bien o para mal
tengo un alma
tengo recuerdos
tengo memorias
tengo miradas
porque nunca
para bien o para mal
muere mi alma
se rompe
se lastima
envejece
llora y se desarma
pero mi dama sigue viva
pero mi alma, sigue intacta
eternamente mi alma
cuando ya muere todo
cuando ya queda nada
por siempre
en el bosque
mi dama,
mi alma...
sábado, 1 de marzo de 2014
Canibalismo
La carne es débil al deseo
el cuello es la parte débil de la carne
más allá de los labios
mi carne es débil cuando tu carne es mi deseo
y no hay mayor placer
que causarlo
La carnalidad
el canibalismo
la verosímil idea de volverse uno
son deseos y pecados
la debilidad
esos puntos especiales
donde uno se siente disminuido
se siente acorralado
por el deseo
por la sangre
por el calor
o por los labios
La maravillosa concordancia
entre comisuras
desviste una elegante
pero atrevida e importante
forma de placer
desde un lado
intimidante
es una privacidad
digna del amor
digna del amante
Desnudez
limpieza
escalofríos
y poca delicadeza
porque lo carnal es un deseo
un deseo de la carne
hacia la carne
un deseo del deseo
al deseoso
y el cuello sigue siendo la parte débil de la carne
pero los débiles
siempre seremos nosotros
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