jueves, 22 de junio de 2017

Persecutorio


No me alcanza con mi propio peligro, necesito más. No me alcanza el ridiculo, necesito necesitar. No puedo hablar del amor porque el nunca hablo conmigo, era mentira, era testigo. Era un falso persecuta que mal se hacia llamar, era un llamado de emergencia que daba el tono a esperar, era un canal en blanco y negro porque siempre caducado estaba, siempre entrecortado, siempre aturdiendo, lo dejaba a uno siempre esperando, pero no habia más, la señal no iba a volver y ni siquiera importa si hay algo para mirar. No importa porque no me alcanza, quiero más. Testigo de mí, espejo de mí, dueño de nada, entonces.
No te necesito, no me importás, no me controlas, no me alcanzas. No te siento, no te pienso. No pienso no siento no necesito no me importa no me controlo no me alcanzo no me puedo no contengo no digo más que no.
Alcanza acaso para el hombre verse en sus amigos, en su familia, en el perro al pasar. Alcanza pero no basta porque no es peligro lo que a distancia está, no es peligro el hombre solo, ni el perro con un bozal.
Me desocupo, me equivoco, me ocupo, no tengo tiempo para pensar. Dejame seguir, no puedo jugar.
Si viene, si va, si se queda o si nunca acontece. El invierno nunca parece dejarme descansar, las estaciones parecen siempre volver a comenzar, el cielo parece siempre anochecer, y pese a tantas obviedades de natura esencia, mi reflejo parece nunca reflejar. Mi esencia parece nunca ser una obviedad, sino todo lo contrario.
Intente hacer siempre todo lo contrario. Intente mentir, intente no callar, intente ser fiel, intente jugar, intente felicidad, intente soledad, intente pensar, intente dejarlo pasar.
Y en ningun punto exacto la vista se me vuelve a mirar; en ningun momento aparece la respuesta que se hace esperar. Era una mentira, era una falsa persecuta, era una llamada de emergencia, era una cortada señal.
Es el amor, lo siento al pasar por mi detrás; es mi reflejo, lo pienso al sentir por mi pecho.
Soy sólo yo, lo sé al sentir que te pienso.

domingo, 11 de junio de 2017

Barranca

Entiendo si me equivoco
Tengo mis propios reproches
Si quiero ir, venir a probar, decirte lo verdadero, probarte, jugar
Si nunca quise más de lo que dolió
Si nunca la pena valió
Superarlo, ir, frenarme, entrar

Mostrarte que no tengo otra forma de hablar

No es tu culpa, no te incluyo
Al contrario, la defensa
Arreglársela uno mismo no es tanta ciencia

Yo creo, desvalido, intento creerme
Yo veo, desmiento, intento crear
Mi enemigo, debilidad

Si mostrarte, si ocultarte, si reír para disimular
Si caigo fallido, si falso olvido, si esfuerzo sentimiental
Me alejo de mi si me voy de mi yo
Aunque pensabas que iba a decir vos
Me alejo de vos y me voy sin mí
Aunque pensaba que no lo iba a decir así

En un punto inválido donde excluyo
En un punto sórdido donde entrás

Si decirte algo, si sentirte nada

Entiendo si me equivoco
No puedo salir bien parada
Cuando entre tu suelo y mi suelo
Hay un abismo de bajada